lunes, 7 de enero de 2013

"Los Padres" y "Organizando la Temporada"

De nuevo dar las gracias a todos los lectores, que además se animan a escribir comentarios, correos electrónicos, hacen RT (retweeted), en definitiva, ayudan a compartir este blog. Gracias a todos vosotros hemos pasado los 2200 visitantes, una media de casi 500 visitantes al día, lo cual es algo magnífico y más cuando acabas de empezar. Para daros las gracias hoy tenemos un especial, con dos temas: "los padres" y "organizando la temporada".

Empecemos por el tema de "los padres". Suele ser un tema candente, ya que los padres pagan a un club para que sus hijos puedan jugar, pero, ¿pagar significa mandar? Veis que hoy el tema es atrevido, ya que los padres nos dejan a sus hijos a nuestro cargo, nos dejan una parte de ellos, que es lo que más les importa en la vida.

Pero creo que hay padres que se extralimitan en sus funciones. Es verdad que no nos podemos olvidar que son sus hijos, pero para eso nosotros somos entrenadores y estamos al cargo de ellos, ya que para eso el club confió en nosotros. Hay muchos tipos de padres, pero lo gracioso es que muchas veces los padres saben más que los propios entrenadores, pero, ¿tenemos que escucharles? Sí y no, me explico.

Sí hay que escucharles porque muchas veces nos pueden ayudar y dar pistas, incluso ver cosas que se nos pueden escapar. Muchos de ellos te dan consejos muy buenos, pero el problema no está en escucharles, sino en que empiecen a meterse en tu forma de jugar, de entrenar… Una cosa es una opinión y otra el interceder en tus decisiones, para eso está la función del Segundo Entrenador (va a ser el siguiente tema a tratar). Cada entrenador tiene una forma de entrenar, que suele ser, la que cree que es más conveniente para el equipo. Por otro lado, no hay que escucharles cuando se metan en nuestras decisiones tácticas o técnicas, porque si nosotros somos los que llevamos el timón del barco, decidiremos nosotros.

El problema está en que hay muchos padres entrenadores, que no saben lo que es llevar a un grupo de niños y el trabajar con ellos día a día, es como el desconvocar a alguien (otro tema del que hablaremos pronto), normalmente, no desconvocamos por placer, sino basándonos en un trabajo previo y viendo de cara al partido qué puede funcionar mejor. Eso sí, cuando un entrenador dice que se desconvoca por “rotación”, puede ser verdad, pero suena a excusa (ya profundizaremos en ese tema), pero hay que pensar que un entrenador piensa por todo un equipo, y no de un único jugador.

También recordar, que los padres son aquellos que hacer un gran esfuerzo, tanto llevando a los chavales a entrenar, jugar y en pagar la cantidad que pone el club, y esos esfuerzos muchas veces no se ven. Además, de que son, normalmente, nuestra única afición y en gran parte deciden partido al animar al equipo.

“Organizando la temporada”.

Después de tener al equipo ya predispuesto para empezar a entrenar, como entrenadores tendríamos que plantear nuestra forma de juego y hacer entrenamientos acorde a cómo queremos jugar.

Es importante que hagamos tres cosas:

1. Plantear los objetivos de toda la temporada y como vamos a trabajar durante todo el año. No conviene cambiarlo.

2. Plantear que vamos a trabajar mes a mes, no es conveniente cambiarlo, pero si conviene retocar, según como vaya progresando.

3. Plantear como trabajar semana a semana. Es bueno, sobre todo para preparar los entrenamientos.

Por otro lado, diferenciar entre Pretemporada, Torneos, Liga y/o Copa. La pretemporada es el mejor indicador del equipo, es donde mejor se puede ver donde mejorar, para no nos engañemos si ganamos o si perdemos, un amistoso no hace ganar ni perder una liga. Para mí, la pretemporada hay que intentarla hacer al principio con equipos complicados y superiores, ¿el motivo? Empezar a hacer que se despierten y muy importante que vean que hay que trabajar más y que por muy bueno que seamos, siempre hay alguien mejor. Tal como avanza la pretemporada hay que intercalar con algún equipo más factible, pero no sencillo, ni fácil de ganar. Mi teoría es que si te exigen un nivel superior (partiendo de unos conceptos mínimos), cuando el nivel del rival en liga sea más bajo, al estar acostumbrado a mayor exigencia, el equipo puede responder mejor, porque se habrá acostumbrado a un nivel y ahora el nivel de ese partido le resulta más agradable jugarlo y se ve con posibilidades.

Por otro lado, está la ansiada liga, queremos ganarla a cualquier precio, pero muchas veces no hay que darle tanta importancia a los resultados, sino a la progresión del jugador. A mí me gusta dividir la liga en dos partes, una primera hasta navidades y otra hasta final de la misma. Por una razón muy sencilla, ver la progresión del equipo y de los jugadores, eso es más importante que ganar la liga, ya que de ello dependerá su futuro.

Los Torneos y Copas, suelen ser para divertirse aunque algunos están para medir el nivel del rival o la calidad de la cantera del club. En muchos de ellos, hay entrenadores que se juegan su reputación e incluso su renovación o el seguir en ese club. Hasta ahora he tenido la suerte de no sufrirlo, pero os aseguro que el trabajo de un entrenador no se ve reflejado en Torneos y Copas, se ve en el trabajo diario.

Bueno, esto ha sido todo por hoy, el próximo día hablaremos de algo muy interesante: “la importancia del Segundo Entrenador”. ¿Debe influir en el equipo? ¿Cómo debe actuar? ¿Sirve para algo? ¿Cómo tiene que ser un segundo entrenador? ¿Por qué es importante tenerlo? ¿Hay que hacerle caso? Estas preguntas y más, el próximo día.

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Espero que os haya gustado a todos y recordar compartirlo para que los demás puedan leerlo.