viernes, 18 de enero de 2013

Mi forma de jugar


Antes de empezar aclarar que esta es mi forma de jugar, no significa que sea ni mejor ni peor que otras maneras de entrenar/jugar, simplemente es como a mí me gusta.

Parte de mi forma de jugar, se basa en que los niños no tienen que tener posiciones fijas, ¿por qué? Principalmente porque se están formando, y si les encajamos en una posición fija estaremos limitando al niño. Esto no significa que el niño tenga que estar rotando de posición todos los partidos. Pero, ¿en qué me baso? Uno de los ejercicios que más se usan es el “rondo”, ahí no distinguimos entre una posición u otra, simplemente distinguimos dos grupos, un primer grupo que pasa y otro que roba (hablando de un rondo simple), o de otra forma, atacantes y defensores.

Creo que el que un niño (digamos de infantiles para abajo) decida donde jugar puede ser un error, pero puede darnos ciertas pistas. Pensar que la mayoría quieren ser delanteros porque sus ídolos son delanteros, pero si les probamos de otras posiciones quizás nos sorprendan y jueguen mejor que en la posición elegida.

Digamos que un niño que no está asociado a un lugar concreto del campo se desarrollará mejor y una de las cosas que aprenderá es que va a tener que apoyar a sus compañeros y ayudar a defender y atacar. De esta forma se les trata a todos por igual dentro del campo y aprenden que estar bien colocado en el campo, todos pueden participar por igual.

En cuanto a la formación, todo depende del grupo, pues el entrenador se tiene que adaptar al grupo que tiene. Pero, sí que es verdad que cada uno de nosotros tiene una formación que le gusta más. La mía es el 4 – 4 – 2, pero no en línea.

Os explico por qué me gusta esta alineación. Esta alineación consigue tres cosas fundamentales en el ataque. La primera de ellas que ayuda a que los laterales puedan subir al ataque y que la defensa haga una permuta para cubrir su puesto o un medio haga la cobertura al lateral. Lo segundo, es el control en el medio del campo, para mí, es importantísimo tener el control en el medio del campo, ya que los medios son clave para dar los pases, así como para robar balones. Lo bueno que tiene, es que es un sistema que te ayuda a sacar el balón jugado y te acerca al delantero por medio del MP. Además, son los que ayudan a bascular al equipo. Los medios son importantísimos, ya que hace que las líneas de los defensas y delanteros no se partan. Personalmente, me encantan que los medios, en este caso, los 4 medios, sean medios creativos, para que puedan explayarse entre ellos. Ya, por último, están los delanteros, son fundamentales, el intentar conseguir que en un ataque haya dos delanteros natos, ni MP haciendo de falso 9 ni delanteros con extremos. Muchos se preguntarán, que qué he hecho con los extremos. En este sistema es complicado añadir extremos, por eso me gusta colocarlos de laterales. No es una locura (por eso de que no tengan una posición fija), sino al revés, tanto los extremos como los laterales tienen la habilidad de ser rápidos y cuando les defienden intentar robar y cubrir el pase, en definitiva, es casi el mismo trabajo. Me gusta siempre que haya tres delanteros en el ataque, y diréis que si he colocado dos, de donde saco el tercero. Muy sencillo, es el lateral que sube de extremo y acaba siendo un delantero.

Me gusta este sistema, porque es un sistema que ocupa bastante campo, es fácil mover el balón, puede ser muy productiva para el ataque y tiene a la defensa preparada para cualquier imprevisto. Hay una cosa, donde los entrenadores suelen dudar y es, ¿los centrales suben al ataque? Para mí sí, pero tienen que ponerse de acuerdo la defensa, ya que o sube el lateral o sube el central, pero siempre mínimo 3 defensas preparados para cualquier imprevisto. ¿Cómo sube el central? En mi caso, el centro sube en línea con el balón haciendo de apoyo al compañero que tiene el balón, para así ayudar a descongestionar el juego y también para así poder bajar a defender rápidamente o intentar robar al rival.

Pero, ahora entremos dentro del terreno de juego. Particularmente me gusta un juego de control y toque, donde haya un juego que se hagan apoyos y ayudas defensivas. Es muy importante, el que haya apoyos, por una razón básica, cuando un equipo empieza a decaer en cuanto a toque, es una cosa, ciertos jugadores han empezado a controlar más el balón de lo normal y no ha pasado a sus compañeros, entonces, estos compañeros se han cansado de subir y bajar ya que no reciben el balón. Por eso es tan importante que se pasen entre ellos, porque es un juego de equipo y todos tienen que intentar tocar el balón lo máximo posible.

Por otro lado, cuando digo que hay que controlar el juego es por dos razones. Primera para mover al rival y así buscar huecos y buscar sus fallos, y una segunda razón es porque cuanto más tiempo tengas el balón en posesión, menos ocasiones tendrán los rivales y más ocasiones tendremos. Otra cosa que no me gusta, es el juego aéreo, ya que los chavales están acostumbrados a pasar raso, no por alto, además de que este pase es más impreciso. Nos llevamos entrenando pases sencillos durante todos los entrenamientos y llega la hora del partido y lo único que hacemos es dar balonazos, por eso no me gusta el juego aéreo, que no me guste abusar de él, no significa que no lo use, pero siempre que se pueda lo intento evitar.

Por último, añadir que en los partidos me gusta que se haga lo que hemos entrenado, habrá partidos que juguemos mal y otros que juguemos bien. Pero para mí, un partido mal jugado donde no hayamos salido a luchar ni hemos hecho nada de lo que hemos ensayado, esta perdido aunque se gane, y viceversa, si se pierde y hemos hecho un partidazo, donde hemos jugado a nuestro juego y hemos realizado lo ensayado, aunque se pierda, para mi es una victoria.

Esto es todo por hoy, el próximo día, hablaremos sobre la búsqueda del líder dentro del equipo y el Capitán. Si lo habéis leído me encantaría saber vuestra opinión. Podéis hacerlo a través de dejar un comentario en el blog o por otras vías como:

Twitter: @JoseteServan

E-mail: ja.servan@gmail.com