viernes, 15 de febrero de 2013

El Árbitro.

Volver a dar una vez más las gracias, ya que en la última entrada se hizo más de 1300 visitas. Por otro lado, busco equipo para entrenar (Entrenador, Segundo Entrenador, Coordinador…) y a poder ser en Madrid y cerca de Fuenlabrada o en Fuenlabrada. Si estás buscando entrenador, no dudes en escribirme a: ja.servan@gmail.com . Bueno, ya es momento de empezar.

El árbitro se podría decir que es la persona más criticada que hay dentro de un terreno de juego, incluso más que un entrenador. La diferencia podría estar en que el entrenador aguanta las críticas día a día y un árbitro sólo el día del partido.

Otra de mis facetas relacionadas con el fútbol, es que también he sido árbitro, con lo cual, he vivido en mi piel lo que es ser árbitro.

Lo que más me preocupa, es que nuestra juventud copie lo que ven en la televisión y en los estadios, y es que dejemos que se insulten a las personas por el hecho de que no nos guste su decisión arbitral.

Antes de nada, quizás deba recordar que el fútbol y sobre todo el fútbol base es un “juego”, y estamos transformando ese juego en un en un trabajo y desde mi perspectiva, nos estamos equivocando. Ningún equipo va a ser mejor o peor, por una decisión arbitral, el que los hace mejores o peores, es el entrenar, el ser constante…

Algo con lo que me vuelco es en hacer ver a los niños que el que juega un partido son dos equipos y que el árbitro simplemente está para que se sigan y se cumplan unas normas, y que en definitiva, el que juega eres tú, y por tanto, si tú y tu equipo creáis una gran cantidad de ocasiones, insistes todo el tiempo, juegas bien y tienes el control del partido, el árbitro por mucho que haga, seguramente acabarás ganando.

Lo que no podemos hacer, es decir que nuestro fracaso es por culpa de un árbitro, es verdad que muchas de sus decisiones tienen repercusión en el campo, pero no es excusa para que justificar ni el perder un partido ni insultarle. Principalmente, porque es humano y tiene sentimientos, y creo que la gente muchas veces no se da cuenta, de que ese árbitro también tiene familia a la cual seguro que le puede afectar, el que insulten a su hijo. Hagan un ejercicio de empatía y transfórmense en árbitro, ¿a qué ya no nos gusta que nos insulten? Pues piensen, que si los padres insultan, los niños lo aprenden por imitación, y lo que tienen que hacer es aprender a divertirse y no a insultar.

Es muy importante ver, que el fútbol acaba formando a personas y se podría decir que hasta cierto punto es una forma de educar.

Muchas gracias a todos los lectores, si te gusto, compártelo. Si quieres contactar conmigo, puedes hacerlo por dos métodos:

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